Con motivo de la celebración del Día Mundial de los Derechos del Consumidor, CEACCU, junto con otras iniciativas, ha puesto en marcha una campaña informativa para difundir los principios de lo que la organización considera ser un consumidor “responsable”.

La campaña se basa en la divulgación de diez principios básicos que abarcan el consumo sostenible, el comercio justo o una distribución racional del presupuesto:

decalogoconsumoresp1.- Los ciudadanos deben tener en cuenta que sus actos de consumo (si bien son imprescindibles porque están relacionados con necesidades básicas y con el bienestar) dejan huella. Consumir tiene un impacto social, económico y medioambiental.

2.- A partir de esta toma de conciencia, los ciudadanos deben optar por aquellos hábitos y decisiones que minimicen los efectos negativos de sus actos de consumo.

3.- Desde el punto de vista del consumo sostenible, los consumidores deben prestar atención a la gestión de los residuos, al uso que hace de los medios de transporte y al gasto en energía.

4.-  Residuos. Se deben prevenir y minimizar los residuos y maximizar la reutilización, el reciclaje y el uso de materiales respetuosos con el medio ambiente.

5.- Transporte. Optar por los transportes públicos y, entre ellos, por los menos contaminantes es una apuesta obligada a favor del consumo responsable.

6.-Sustancias químicas. Los consumidores deben gestionar las sustancias químicas de forma respetuosa con el medio ambiente, así como los residuos peligrosos para minimizar los riegos para la salud y el medioambiente derivados de su producción y uso.

7.- En nuestros hogares, los electrodomésticos son los grandes consumidores de energía. El 65% aproximadamente de la energía que consumimos se destina a ellos. Por eso, debemos ser cuidadosos en su compra, uso y mantenimiento, buscando reducir lo más posible el consumo energético. También estamos obligados a ser eficientes (es decir, gastando los mínimos recursos posibles) en la climatización de nuestra vivienda y en su iluminación.

8.- El comercio ético y el comercio justo son alternativas que favorecen un mundo más justo y equilibrado.

9.- Se debe consumir también con racionalidad económica, evitando el gasto sin criterio y, particularmente, el sobreendeudamiento.

10. El consumo responsable también supone ser un consumidor informado y activo. Se deben aprovechar la variedad de recursos disponibles para conocer nuestros derechos y ser exigente en su garantía.