Descubiertos en cuenta corriente
Los descubiertos por cuenta corriente tienen un alto interés por parte de las entidades financieras, situándose entre el 8,5 % y el 25 % en función del tipo de cuenta corriente y banco o caja de ahorros . Financiar cualquier tipo de actividad a través del descubierto supone un aumento inmediato del riesgo de sobreendeudamiento, debido al alto coste que ello significa y también de que a partir de ese momento el banco anota tu condición de descubierto y cualquier operación futura crediticia tendrá mayores dificultades para su concesión. Cubrir descubiertos a través del uso de tarjetas tampoco es una práctica adecuada ya que en este caso el coste del tipo de interés aplicado a la tarjeta se suma al del descubierto, y todo ello conlleva una situación de coste de disponibilidad altísimo y totalmente inadecuado para la precaria economía de la unidad familiar afectada.
Para evitar que las situaciones de descubierto se conviertan en una práctica habitual, conviene replantear toda la economía familiar equilibrando mejor la relación entre ingresos, gastos, préstamos y propiedades. El tratamiento de los descubiertos en negocios es distinto. El sistema financiero acuerda de forma anticipado con el empresarios la puesta en marcha de las pólizas de crédito que solo entran en funcionamiento en los momentos de tensión de tesorería. En la negociación de estos contratos las entidades financieras consiguen documentación de garantía de la empresa que lo solicita, y ello no está al alcance de la economía familiar.