Agencia de Seguridad Alimentaria: CEACCU recibe con satisfacción la creación de este órgano, demandado ya desde hace año y medio, y presenta un conjunto de iniciativas para mejorar la seguridad de los consumidores.

La Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU) ha recibido con satisfacción la aprobación, en el Consejo de Ministros de hoy, de un Proyecto de Ley por el que se crea la Agencia española de Seguridad Alimentaria, al tiempo que confía (en espera de analizar pormenorizadamente la norma hoy presentada) en su eficacia para que las recientes crisis alimentarias no se cierren en falso. Estos episodios (“vacas locas”, “dioxinas”…) han dejado claro la escasa eficacia de los sistemas de control en la cadena alimentaria y han provocado entre los consumidores la incertidumbre sobre la seguridad de los alimentos que consumen.

Ante estas situaciones, CEACCU ha venido manifestando que consideraba inaplazable que los Poderes Públicos actuasen con decisión, dando respuestas globales a una cuestión -la SALUD de los consumidores en relación a los alimentos que consumen- en la que intervienen diferentes elementos. Cabe esperar que la respuesta a estas demandas de CEACCU se encuentre en el Proyecto de Ley que hoy ha aprobado el Consejo de ministros. La creación de esta Agencia fue solicitada formalmente en junio de 1999 por CEACCU y el resto de organizaciones presentes en el “Consorcio para la Seguridad Alimentaria”.

CEACCU considera que, para que sea eficaz, la futura Agencia deberá ser independiente, disponer de recursos suficientes y asumir las competencias en Seguridad Alimentaria hoy dispersas. Las acciones más urgentes que debería llevar a cabo serían:

  1. Incrementar con urgencia la eficacia de los sistemas de control y sanción. Este órgano estatal hoy creado debería, además de ser independiente, reunir las competencias en seguridad alimentaria actualmente dispersas.
  2. CEACCU considera importante que se asegure la independencia de dicha Agencia respecto de los intereses de los sectores que intervienen en la producción y transformación agroalimentaria.
  3. Al tiempo que se crea la Agencia española, España debería impulsar la rápida puesta en marcha de la Autoridad Alimentaria europea, ya aprobada, que vigile y coordine las actividades inspectoras y de control de alimentos en los Estados Miembros. Esta Agencia europea debería tener también competencias plenas para la inspección y control de las mercancías procedentes o con destino a Países Terceros. Deberían preverse los sistemas de intercambio de información y funciones entre ambas entididades (española y comunitaria).
  4. La Agencia deberá regirse por el principio de Transparencia. CEACCU solicita que a través de la Agencia española hoy aprobada sean públicos los resultados de los controles sanitarios. Esta medida actuaría de inmediato favoreciendo un mayor autocontrol de productores e industrias alimentarias siendo un eficaz elemento disuasorio.
  5. Que las funciones de esta Agencia se extiendan al sector productor (agrario y ganadero), así como la reglamentación existente en cuanto a higiene y protección de la salud de los consumidores verificándose la filosofía de garantizar la seguridad “de la granja al tenedor”.
  6. La creación de esta Agencia debería permitir asegurar la calidad y seguridad de las materias primas utilizadas por las industrias alimentarias, intensificando los controles y posibilitando la transparencia informativa respecto de la procedencia e identidad de las mismas.
  7. La Agencia también debería impulsar que se mejore la información que el consumidor recibe a través del ETIQUETADO. En los episodios de crisis alimentarias los consumidores han leído más etiquetas que nunca y, así, han comprobado qué pocos datos se llegan a conocer del alimento que van a consumir.
  8. La Agencia debería impulsar, con campañas permanentes, la FORMACION de los consumidores. Un concepto ya planteado en Libro Blanco sobre Seguridad Alimentaria de la UE. Si pretendemos proteger la salud de los ciudadanos, hay que promover, además de la seguridad de los alimentos, hábitos alimenticios saludables. Urge ampliar la información sobre consumo en el sistema educativo, apoyar las inciativas de formación de las Asociaciones de Consumidores y aprovechar las potencialidades de los medios audiovisuales, en especial los de titularidad pública, informando sobre hábitos saludables y derechos del consumidor.